
Intentaste ser como los otros. Pero no lo lograste, y me alegra.
¿Para que querías ser como esas niñas que soñaban ser rescatadas por príncipes perfectos?
No, tú nunca fuiste como los pequeños que jugaban en las calles, que reían, que disfrutaban, que creían estúpidamente en un final feliz.
Tu en cambio, llorabas en las noche, ahogada entre recuerdos que aun no logras comprender, pidiendo perdón por un pecado que jamás fue tuyo.
Sé que él, hiso de la culpa el sentimiento mas arraigado en tu oscuro interior, se que te hiso quien eres hoy, porque yo estaba contigo en aquel instante…
Conozco también, de tu confusa concepción sobre la muerte…
Le temes aunque insistas en negarlo, temes su furia, temes al segundo y a la forma en la cual vendrá sobre ti.
Y por eso, debes ser tu quien escoja el camino que te lleve hacia el final, y debes hacerlo ahora, ahora que repugnas la vida y detestas al dios que decidió abandonarte…
La muerte es segura, pero la vida no lo es.
Así que, ¿encuentras alguna razón para aferrarte a eso que perderás?
Siempre lo has sabido, serás tú quien decida detener el reloj.
¿Por qué seguir esperando?
Ahora, tan solo debes lograr que ellos olviden las razones por las cuales dicen amarte, que no estén cerca, cuando entregues tu alma al ángel de la muerte.
Pocos son capaces de entender lo que es vivir encerrada dentro de una mente rota, hundida en la profunda agonía de la soledad, y yo soy la única que logra comprenderte.
Debes alejarte del amor, solo en ese momento podrás irte sin remordimientos, podrás cerrar tus ojos sin que se dibujen rostros, nadie te impedirá dar el paso que has anhelado desde que yo he estado contigo… y he estado contigo siempre…
Mientras esperas, seguiré aquí, jugaremos juntas a ser princesas, colorearemos aquellas noches solitarias con tu sangre, perderemos tu mente en el veneno que tanto necesitas, entregaremos tu cuerpo a la lujuria de cualquiera que se ofrezca para acompañarte…
Sé que deseas borrar las cicatrices, amar, ser feliz, y morir cuando el miedo ya no exista, cuando tu ser este listo para ver su rostro.
Pero siempre estarás atada a mí, al pasado, a un presente, se que entiendes que aquello que deseas, también será aquello que terminara por condenarte…
Tú eres mía… porque tú y yo, somos una sola…
Tú eres mía… porque tú y yo, somos una sola…
- martes, 15 de diciembre de 2009
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