
Febrero 04-2010/ 12: 02 A.M
No me hagas prometer algo que muy seguramente no voy a cumplir.
No quiero jurar en nombre del amor que te tengo, para después arrojarlo todo al distante olvido…
Por favor no llores cielo… El amor que siento por ti, es infinito.
Existirá aun después de que mis huesos hayan tocado el perfecto ataúd, donde pasare mi eternidad.
E incluso en medio de esa soledad, Seguirás siendo parte de mi alma, seguiré acompañándote desde el silencio, porque eres parte de mi… ese pedazo imposible de quitar.
Entones, perdóname. Esa persona que te habla en este instante, no es la misma que te hablara mañana. ..
¿No lo ves? Estoy atrapada entre los hermosos hilos de mi sangre.
Casi sin darme cuenta, entregue mi cuerpo al más oscuro y doloroso de los placeres.
Parece que, eso que es incomprendido por los hombres, e incluso por mí, en el pasado, hoy es mi vida. Hoy soy yo.
Veras, me besare a diario con el sufrimiento… Pero serán tus labios los únicos que anhelare tocar. Te pertenece mi alma, pero a él…. A él le pertenece mi cuerpo. Un cuerpo imperfecto. Fragmentado. Sucio.
¿Puedes encontrar algún sentido en estas palabras? Yo no.
Solo, las deje fluir desde mi interior, para hacerte saber lo mucho que te amo. Aun cuando no soy capaz de abandonar por ti, eso que me destruye.
Si deseas alejarte, lo comprenderé. No puedo ser quien necesitas a tu lado.
No te amarrare.
Si te vas… me entregare completamente a él… Me arropare con sus desgarradores brazos cada noche, y cerrare mis ojos tan solo para soñarte. Para encontrar en tu recuerdo un poco de paz… Esa felicidad que algún día fue mía…
Y aun así, prefiero que te marches, porque solo tu dolor, logra ser más doloroso que el mío…
Sin él, me condenare a la muerte… pero sin ti, a una vida… estando muerta…
Amor.... ¿?
- jueves, 4 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario