Locura...


Vanidosa, caprichosa, celosa y obsesiva, así es como otros me describen.
Si fuera yo quien tuviera que describirme, lo haría usando tan solo una palabra, y esa es Locura.
Locura… Un término que usamos en nuestro vocabulario diariamente, pero del que realmente desconocemos el significado.
Y es que los seres humanos no somos capaces de ver, que los locos no son tan solo aquellos que deambulan por las calles con ojos perdidos y mentes que parecen estar completamente trastornadas, o solo los desdichados que encerrados en manicomios, claman por una gota de paz a sus espíritus.
Nos llenamos la boca llamando a estas personas locas, cuando en realidad, todos en mayor o en menor medida tenemos algo de locura en nosotros mismos.
He aprendido en estos años, que existe solo un pequeño detalles que me diferencia de esos que han perdido completamente la razón, y es, que yo aun, soy consciente de mi propia locura. Esa que tanto negamos, y que es solo una forma de defensa contra este mundo lleno de espíritus perversos, esa que está aquí para ayudarnos a sobrevivir.
Hay clases de locuras, algunas buenas, y otras como en mi caso, malas.
Mala, no porque realmente lo sea en su naturaleza, si no porque yo, la he aprovechado para cometer actos que nunca antes me hubiera atrevido a realizar. Actos despreciables que me hunden cada día más, en el pantano que es mi vida.
Suena irónico, pero la locura logra aclarar mi mente. La amo, porque ella me tiende la mano cuando es necesario escapar de un mundo que me ataca y me impide respirar. Pero también, la odio, porque las formas que he usado para escapar, me han dejado marcas imborrables en la piel, y en el alma…
Esas cicatrices creadas en instantes de locura, cuentan una historia, que me recuerda algún momento de dolor insoportable, en el que desee a la misma muerte.
Y aun las marcas que otros no pueden ver, esas que por suerte han desaparecido, siguen para mi tan claras, como aquel día en que las dibuje sobre mi carne….

Vanidosa, caprichosa, celosa y obsesiva, así es como me describen los otros, y muy seguramente tienen razón, así soy. Pero ellos no ven que soy mucho más que ese par de palabras… Ellos no ven en mí, lo que por temor, no son capaces de ver en ellos mismos, esa locura por la que todos estamos poseídos y que se manifiesta de diferentes formas en cada uno…
Y es ella, cuando la vida se siente tan fría, tan solitaria, tan vacía, quien llega para hacernos compañía… Es ella, junto con la muerte y el miedo, quienes jamás se iran de nuestro lado…

1 comentarios:



Silvaniiita dijo...

Yo tbm eztoyy lokaaaa...aora zoy un faztamaz Lokoo!

Te akordaz de loz fantazmaz amiooozz?..Pzh zii agregue a uno..y k kreez? Ya kedamoz n vernoz en un kafe a zharlar
noz enkantaria k vinieraz pero
el dize k te vizita kada nozhe
k prefiere kontio la intimidad
.. a vdd no ze zi kreerlee pero
me kaee zuper bieeen!
jajajaaj

K lokitaa eztoy..ia ezkribi tooh
un dialogo kon un fantazmaaa

Prinzzz te kiero demaziadooo!

Volver al inicio Volver arriba Mein Körper, mein Gefängnis!. Theme ligneous by pure-essence.net. Bloggerized by Chica Blogger.